
Mas allá de las diferencias estéticas que existen entre ambas formaciones lo mas llamativo es el grado de conservación que poseen las formaciones Sorefame Portuguesas, y el alto grado de destrucción que se ve a simple vista en los Toshiba, esto no es un dato menor si se tiene en cuenta que la fabricación de las formaciones Sorefame datan del año 1963 y los Toshiba entraron en servicio en el año 1985. Para no generar dudas hay que destacar que las formaciones portuguesas han llegado en un excelente estado desde Portugal, aqui solo se le han hecho trabajos en la mecanica y para adaptarlos a los andenes. No solo hay que echarle la culpa al vandalismo que existe en nuestro país y al poco cuidado que le dan los pasajeros a diario, sino también es culpa de las empresas concesionarias por el escaso mantenimiento que le realizan a los ferrocarriles y ni hablar de el ausentismo del estado a la hora de hacer cumplir los contratos de concesión.
Estas son las imágenes que tendrían que hacernos reflexionar como usuarios del trasporte publico de cual es el papel que cumple cada uno de nosotros en la destrucción del mismo, hechos que van desde mantener la limpieza en vagones y estaciones, a la rotura de vagones o elementos en las estaciones por disconformidad con el servicio.